El prolongado y conflictivo historial judicial entre Halle Berry y su exesposo, el actor francés Olivier Martinez, sumó un capítulo de extrema gravedad en los tribunales de California. La expareja estuvo casada entre 2013 y 2016 tras conocerse en el rodaje de la cinta Dark Tide. Sin embargo, su divorcio tardó ocho años en concretarse formalmente debido a constantes desacuerdos de custodia.
Ahora, la controversia escala a un terreno penal luego de que Martinez acusara a la actriz de haber agredido físicamente a su hijo en común, Maceo, de 13 años. Ante esto, la protagonista de Monster's Ball respondió con una declaración jurada ante la corte donde desmiente cada señalamiento y afirma ser víctima de violencia intrafamiliar.
La grave acusación: Orden de restricción y señalamientos de asfixia
El conflicto estalló a finales de septiembre tras un altercado doméstico. Según los documentos legales presentados por Martinez, un juez le otorgó el 1 de octubre una orden de restricción temporal contra la actriz que protege tanto a él como al menor de edad.
En su escrito judicial, el actor de S.W.A.T. alegó que el 26 de septiembre la intérprete perdió los estribos mientras el adolescente utilizaba un juego de realidad virtual. Martinez aseguró que la ganadora del Oscar inmovilizó a su hijo, lo tomó del cuello y lo estranguló. Además, el intérprete afirmó que estas agresiones físicas contra el menor han ocurrido durante el último año y medio, incluyéndolo a él como víctima de maltrato verbal y emocional.
La defensa de Halle Berry: "Jamás le haría daño a mi propio hijo"
Frente a las medidas judiciales dictadas en su contra, Halle Berry presentó una respuesta formal este lunes 5 de octubre ante el tribunal, desestimando de plano la versión de su expareja:
"Nunca he abusado física, emocional ni de ninguna otra manera de Maceo. Soy una víctima de violencia doméstica y ayudo a víctimas de violencia doméstica. No soy una perpetradora de violencia. Jamás le haría daño a nuestro hijo", declaró la estrella en documentos obtenidos por la revista People.
La actriz relató que entró a la habitación para pedirle al joven que apagara la consola mientras lo grababa con su teléfono móvil. Según su versión, ambos comenzaron a bromear y forcejear como hacen habitualmente.
Sin embargo, el juego escaló cuando el menor reaccionó con molestia y la empujó. En consecuencia, el prometido de Berry, el músico Van Hunt, tuvo que intervenir para calmar los ánimos antes de que el adolescente decidiera marcharse a la residencia de su padre. La defensa legal aportó videos y capturas de mensajes de texto para demostrar que no existió ninguna agresión hacia el menor.
La disputa de fondo: Manipulación, terapia familiar y custodia
El enfrentamiento legal no se reduce a este episodio puntual. En su presentación judicial, Berry solicitó formalmente restablecer la custodia compartida al 50%. La intérprete denunció que su expareja realiza un trabajo constante de alineación parental para poner a su hijo en su contra:
- Hostilidad aprendida: La actriz señaló que el menor regresa de la casa de su padre con una actitud rebelde y desafiante frente a su autoridad materna.
- Freno a la educación y salud: La defensa acusa a Martinez de bloquear tratamientos escolares e intervenciones terapéuticas necesarias para el bienestar del joven.
- Rechazo a la nueva familia: Según la documentación, el actor francés se niega a permitir sesiones de terapia familiar junto a Van Hunt y ha faltado a las reuniones ordenadas por la justicia.
Por su parte, la abogada de la actriz, Marina Beck, declaró a Page Six que la acusación de Martinez carece de sustento y busca desviar la atención sobre sus propios desacatos judiciales previos.
Mientras ambas partes se preparan para la audiencia decisiva del 16 de octubre, el caso deja al descubierto la fractura irreconciliable de dos figuras de Hollywood que trasladaron sus batallas personales a la crianza de su hijo.



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