El aclamado documentalista y ganador del Oscar, Alex Gibney, vuelve a poner el foco en las altas esferas del poder corporativo estadounidense. Tras exhaustivas investigaciones previas sobre el colapso de Enron o el fraude de Elizabeth Holmes en Theranos, el realizador presenta Musk.
Se trata de un largometraje de casi cuatro horas de duración centrado en la acumulación de riqueza e influencia política de Elon Musk. La producción debuta en salas de cine comerciales este viernes antes de su posterior estreno por la señal de HBO. No obstante, su llegada a cartelera ya detonó un fuerte enfrentamiento público y advertencias de demandas por difamación por parte del equipo legal del magnate tecnológico.
Cuatro años de investigación: El giro de perspectiva del director
El proyecto comenzó como un acercamiento de interés hacia los avances tecnológicos impulsados por las compañías del empresario. De hecho, el propio Gibney reconoció en una entrevista con NPR que inició el proceso como un usuario entusiasta de la marca, contando en su hogar con paneles solares y baterías Tesla Powerwall.
Sin embargo, tras cuatro años de recopilación de documentos legales, registros audiovisuales y testimonios de colaboradores cercanos, la visión del cineasta cambió de forma drástica. Gibney señaló que su postura se tornó crítica ante la creciente influencia política del magnate. En particular, cuestionó la integración de herramientas de inteligencia artificial de xAI —desarrolladora del asistente Grok— en el aparato de defensa gubernamental tras declaraciones de altos cargos estatales.
La controversia de los mensajes y la advertencia de demanda
El punto de mayor fricción legal gira en torno a una secuencia que involucra a Ashley St. Clair, antigua figura digital conservadora con quien Musk tuvo un hijo. En el metraje se abordan mensajes de texto enviados en octubre de 2024, previos a las elecciones presidenciales de Estados Unidos:
- El contenido de los textos: Musk afirmó sentirse optimista sobre los resultados electorales señalando que desataría "la anomalía en la matriz" y que contaría con el uso de "láseres desde el espacio", aludiendo a tener más de diez mil láseres en órbita.
- La postura de la defensa: El abogado del empresario, Alex Spiro, envió una carta formal a la productora Jigsaw Productions acusando al filme de insinuar falsamente que la red de satélites Starlink de SpaceX interfirió votos en estados clave.
- La respuesta de Gibney: El director aclaró a NPR que el documental no afirma que se hayan alterado sufragios, sino que documenta cómo el empresario presumía ante su entorno de un acceso privilegiado a la información electoral.
Ante la amenaza de un litigio judicial, Gibney aseguró que contó con un equipo legal estricto y verificadores de datos independientes, recordando que un eventual juicio abriría un proceso de descubrimiento probatorio para solicitar documentos internos de las compañías.
Tesla y SpaceX bajo la lupa: La brecha entre promesa y realidad
El documental también examina los fundamentos financieros de SpaceX y Tesla. Aunque reconoce los hitos tecnológicos reales de ambas empresas en cohetería reutilizable y electromovilidad, la investigación sostiene que sus valuaciones bursátiles crecieron desproporcionadamente debido a promesas comerciales sobredimensionadas.
En el caso de Tesla, el análisis apunta al desarrollo de la conducción autónoma. Según expone el filme, los vehículos se comercializaron prometiendo una autonomía total que carecía del respaldo de suficientes sensores físicos en el ensamblaje, lo que derivó en accidentes viales. Para Gibney, estas metas desmedidas rozan la frontera del engaño al consumidor. Mientras tanto, la defensa legal de Musk desestimó públicamente el proyecto calificando al director con insultos personales y descartando las afirmaciones planteadas en la obra.



Post Comment