El regreso de Céline Dion a la música en vivo es una hazaña que desafía todos los pronósticos médicos. Tras atravesar una devastadora crisis de salud provocada por el síndrome de la persona rígida (SPS) —un trastorno neurológico autoinmune que llegó a dejarla prácticamente inmóvil y con severos dolores musculares—, la superestrella canadiense prepara su retorno formal con una residencia de cinco semanas en París a partir de mediados de septiembre. El furor por su vuelta ha sido tal que ya abrió nuevas fechas para una segunda etapa en mayo de 2027.
Un riguroso entrenamiento físico y vocal
En una extensa entrevista para la revista Harper’s Bazaar, la intérprete de "My Heart Will Go On" reveló los pormenores de la exigente rehabilitación que le devolvió el dominio de su cuerpo. Lejos de rendirse ante una condición degenerativa, Dion estructuró un plan que incluye sesiones de Pilates de 90 minutos tres veces por semana y clases de ballet clásico dos días a la semana, complementadas con terapia física, vocal e inmunoterapia continua.
"Es una condición progresiva. Caí y me levanté muchas veces, pero estoy viviendo mi vida al máximo. Si no quisiera firmar autógrafos ni arreglarme, podría quedarme en casa; pero mira todo lo que tengo", afirmó la cantante, quien hoy logra realizar aperturas completas de piernas (splits) y rutinas de barra sin dificultad.
17 años de lucha en silencio y el renacer escénico
Dion confesó que lidió con extraños síntomas durante 17 años antes de recibir su diagnóstico formal en 2022. Durante ese tiempo, se vio forzada a cancelar presentaciones excusándose en resfriados comunes o sinusitis para ocultar espasmos que amenazaban con apagar su voz.
Tras su aclamada aparición en los Juegos Olímpicos de París, la artista retoma los escenarios con un espectáculo diseñado por su asesora creativa Annie Horth. El montaje promete transitar desde momentos íntimos y acústicos hasta su faceta más potente y teatral, sellando un reencuentro histórico con su público.



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