El film se sumerge en la psicología de la creación artística y el trauma familiar.

¿Por qué la película 'Michael' no aborda las acusaciones de abuso? El pacto legal que cambió el film

El estreno mundial de Michael, la esperada biopic sobre el "Rey del Pop", ha generado un terremoto en la taquilla, pero también una oleada de críticas por una ausencia notable: el filme ignora por completo las acusaciones de abuso sexual infantil que marcaron la vida de Michael Jackson.

A pesar de que el director Antoine Fuqua inicialmente rodó escenas crudas sobre el tema, una barrera legal insalvable y un cambio de estrategia de último minuto transformaron el proyecto en lo que la crítica ha bautizado como "La Pasión de San Miguel".

Aquí analizamos las razones técnicas y legales detrás de este controvertido "blindaje" cinematográfico.

El muro legal: El acuerdo de 20 millones con Jordan Chandler

La razón principal de esta omisión no fue creativa, sino contractual. Según reportes de Rolling Stone y Puck, el guion original de John Logan utilizaba el caso de Jordan Chandler (1993) como el eje narrativo del tercer acto. Fuqua incluso filmó una secuencia de acción que recreaba el infame allanamiento a Neverland, donde la policía desnudó a Jackson para examinar sus genitales.

Sin embargo, en otoño de 2024, el equipo legal descubrió que los términos del acuerdo de 20 millones de dólares firmado por Jackson con la familia Chandler en 1994 prohibían cualquier tipo de comunicación o representación dramatizada de los eventos relacionados con la acusación. Romper este pacto habría convertido a la película en una responsabilidad legal multimillonaria para el patrimonio de Jackson y Lionsgate.

Reshoots y el cambio de línea temporal

Para salvar la producción, el filme fue sometido a 22 días de rodaje adicional en mayo de 2025. La solución estratégica fue drástica: recortar la línea de tiempo.

  • El nuevo final: La película ahora termina abruptamente en 1988, durante el Bad World Tour.
  • Efecto: Al finalizar la narrativa cinco años antes de la primera denuncia pública (1993), el equipo creativo —que incluye a los ejecutores del patrimonio de Jackson como productores— logró evadir tanto el caso Chandler como el juicio de 2005 y los testimonios de Leaving Neverland.

Si bien el film evita el "lado oscuro" judicial, se sumerge profundamente en la psicología de la creación artística y el trauma familiar.

El retrato de un "Santo" y un "Monstruo"

La película es un despliegue técnico impecable de las actuaciones musicales más icónicas de Jackson. Jaafar Jackson (sobrino real del cantante) ofrece una interpretación inquietante y físicamente perfecta, replicando desde el falsete hasta la fluidez del moonwalk.

Sin embargo, el verdadero antagonista es Joe Jackson, interpretado por un imponente Colman Domingo. La película presenta a Michael como una víctima eterna: primero de la violencia de su padre y luego de un mundo que no lo comprende.

El análisis crítico sugiere que el film busca una "reclamación histórica", pintando a Jackson no como un perpetrador, sino como un genio incomprendido cuya única compañía real era una versión digital del chimpancé Bubbles.

Lo que vemos en pantalla:

  1. Trauma de infancia: Las brutales sesiones de ensayo en Gary, Indiana, bajo la mano de hierro de Joe.
  2. Ascenso meteórico: Los montajes de los éxitos de Motown y la era Thriller.
  3. Aislamiento: Un Michael que se refugia en animales y parques de atracciones ante la soledad del estrellato.
  4. La figura de John Branca: Interpretado por Miles Teller, el abogado de Jackson aparece como un protector casi angelical (cabe destacar que Branca es productor del film).

¿Habrá una secuela?

El actor Colman Domingo ha sugerido que la decisión de terminar en 1988 deja la puerta abierta para una segunda parte. "Se centra en la creación de Michael... a través de sus ojos", declaró en el programa Today.

Una potencial secuela podría funcionar como un drama judicial centrado en el juicio de 2005, aunque esto dependerá enteramente de si el patrimonio de Jackson está dispuesto a reabrir heridas que esta película ha intentado cerrar con seda y música.

A pesar de que la crítica la define como una biografía "lavada" o "exageradamente editada", las proyecciones de taquilla indican que Michael será un éxito masivo, demostrando que para el público general, el brillo de la música sigue superando las sombras del hombre.

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